-Si tan solo tuviera el cuerpo de ella-
-Si pudiera asistir al gimnasio al que él va-
-Por qué no puede verme como ellos-
La comparación un enemigo muy peligroso. Podríamos enumerar una lista enorme de cuestionamientos que nos hacemos cuando la comparación comienza a invadir nuestros pensamientos y esa invasión es peligrosa cuando se convierte en la influencia principal de nuestras acciones.
Compararnos con los demás desvía nuestra atención del punto de partida más importante, y ese punto de partida soy yo y mi realidad, así es, nosotros somos el eje de todo esfuerzo relacionado con la salud y la aceptación de la realidad siempre será mejor para planear las acciones que tenemos que implementar.
-No siempre se trata del tener o no tener; siempre va a ser más importante el ser. Lo que tenemos o no poseemos no define quien somos o podemos ser.-
Comparar genera un ambiente aspiracional distorsionado que siempre resulta en FRUSTRACIÓN. Sin duda, una comparación desde una plataforma negativa se convertirá en el origen de nuestra frustración en nuestros intentos de vivir en bienestar. (Lo mismo en otras áreas de nuestra vida como lo profesional, lo laboral, relaciones personales, etcétera)
Si buscas compararte; deberías primero mirar en un espejo e identificar lo positivo y negativo que hay en ti.
Antes de compararnos podemos mirar en nosotros, en ocasiones podemos perder de vista nuestras virtudes que son herramientas importantes para el cambio y también identificar las áreas de oportunidad que debemos atender.
Cuando menos lo pienses el tiempo habrá pasado y mirar a tu yo del pasado va a ser tu mejor punto de comparación.

